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Esta estudiante inventa plástico fabricado con cáscaras de naranja que se descompone en tres meses

Cada vez son más las ideas orientadas a reducir o incluso eliminar los contaminantes plásticos de nuestra vida cotidiana y llega un punto en el que es difícil entender por qué no acaba de introducirse comercialmente ninguna de ellas.

La última idea que encontramos viene de la mano de una estudiante mexicana, Giselle Mendoza, que ha ganado un concurso gracias a su invención: un bioplástico que se fabrica utilizando tan solo cáscaras de naranja, de esas que tira todo el mundo a la basura después de prepararse un zumo.

El material resultante que se obtiene después de procesar las cáscaras de naranjas es flexible y transparente, similar al plástico convencional y, además, es 100% biodegradable.

Actualmente, existe una gran acumulación de residuos plásticos invadiendo gran parte de los océanos del planeta.

A este ritmo se espera que en unas décadas haya más plástico acumulado en los mares que peces.

Lo interesante en este caso es que las naranjas abundan en muchas zonas del planeta y la generación de cáscaras es enorme cada día, así que la materia prima necesaria para fabricar el bioplástico es abundante y muy barata.

Las aplicaciones que se buscan para las naranjas no se quedan en este bioplástico, también se está estudiando cómo aprovechar su alto contenido en celulosa para fabricar telas o incluso materiales aptos para fabricar embalajes.

El bioplástico fabricado a base de las cáscaras de naranja se descompone al cabo de unos tres meses, así que puede tirarse a la basura tranquilamente sabiendo que el impacto en la contaminación ambiental va a ser de cero.

Esperemos que este proyecto consiga tener éxito comercial, imagina la cantidad de plásticos nocivos que iban a dejar de fabricarse gracias a un producto de desecho tan habitual como son las cáscaras de naranja que tiramos a la basura con frecuencia.