Este coche de Hyundai purifica el aire y emite solo vapor de agua por el tubo de escape

Las grandes marcas de vehículos están enzarzadas en una lucha por conseguir algo nuevo y es que, en pleno siglo XXI ya bien entrado, todavía no hemos visto ni de lejos los prometidos ‘coches voladores’ que en teoría iban a inventarse. Es cierto que todavía apenas si hemos pasado dos décadas de este siglo y todavía queda mucho tiempo por delante y ya se están viendo algunas ideas e inventos para coches que el siglo pasado solo existían en la imaginación de los más imaginativos.

Este es el caso de este vehículo, el Hyundai Nexo, cuyo principal ‘súper poder’ es que su tubo de escape solo expulsa vapor de agua y, además, va purificando el aire allá por donde pasa. Póngame dos para llevar, gracias.

La idea de Hyundai es la contribuir a la reducción de emisiones de CO2 mientras que ofrece coches más eficientes que los de generaciones anteriores.

El modelo en cuestión se llama Nexo, un vehículo propulsado por pilas de hidrógeno de manera eficiente. El uso de hidrógeno como combustible implica que las emisiones contaminantes del vehículo equivalen a 0%.

La tecnología de Hiundai en este terreno está lo bastante avanzada como para que el coche alcance los 180km/h y puede circular más de 650km con una sola carga de la pila de hidrógeno.

Pero todavía se encuentran otras ventajas sorprendentes si las comparamos con otros vehículos tradicionales. Por ejemplo, el motor del vehículo es capaz de arrancar incluso en condiciones meteorológicas extremas como -30ºC de temperatura e incluso puede circular bajo temperaturas bajo cero tal como lo haría en condiciones normales.

Lo más interesante de todo, sin duda, es el hecho de que solo expulse agua y aire pero la cosa va más allá. El coche incorpora un filtro de aire que es necesario para que la pila de combustible funcione correctamente.

Este filtro funciona eliminando micro partículas incluso más pequeñas de las que se generan habitualmente durante la contaminación ambiental. Es decir, el aire que entra dentro del vehículo para que funcione el motor, se filtra y se devuelve al exterior purificado.

Esperemos que, en un futuro no muy lejano, estemos rodeados de vehículos similares que limpien el aire de las ciudades en lugar de contaminarlo.