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Plantras que brillan podrían ser las nuevas bombillas

Las plantas que brillan naturalmente podrían ser una solución para reducir nuestro consumo eléctrico debido a la iluminación: ¿las plantas bioluminiscentes son una idea loca o brillante? (nunca mejor dicho)

Imagina poder conseguir iluminación utilizando plantas ¿será posible alguna vez? Pues existen varios proyectos basados en esa idea donde unos investigadores creen en su viabilidad.

Uno de los proyectos más antiguos se llama ‘Glowing Plants’ (plantas brillantes) y comenzó ya hace algunos años. Entre los ingenieros que trabajan en este proyecto se encuentran algunos que pertenecen a MIT y su meta está clara: conseguir plantas bioluminiscentes que iluminen de forma artificial.

La investigación consiste en transferir una capacidad biológica natural que tienen ciertos animales (insectos o peces) que permite la emisión de luz (por ejemplo peces que viven en aguas abisales o las casi extintas luciérnagas), a plantas que no tienen esta capacidad.

Para comenzar utilizaron una planta de Arabidopsis y una bacteria que es fosforescente. Luego transfirieron algunas cadenas de ADN al interior de la planta. Gracias a esta modificación del gen de la planta con las bacterias importadas, los científicos lograron que la planta brillara durante 45 minutos, aunque después de unas modificaciones consiguieron aumentar el tiempo de iluminación hasta las 3 horas.

Sin embargo, otro proyecto más reciente está consiguiendo todavía mejores resultados integrando ADN de hongos en plantas de tabaco para conseguir bioluminiscencia con una potencia 10 veces más fuerte.

El equipo, formado por 27 científicos, encontró otro descubrimiento interesante. No hay necesidad de reactivos químicos para mantener un flujo constante de luz a la planta. A diferencia de las luciérnagas, los hongos brillan durante toda su vida.

Creemos que esto representa una nueva ola de tecnologías basadas en bioluminiscencia, aquellas que dependen de la luminiscencia autosostenida y no requieren la adición de sustratos químicos

Imagina que este avance podría ser una auténtica revolución en el alumbrado público y en los hogares, dejando obsoletas a las tradicionales farolas y reduciendo el coste energético necesario a cero. Por no mencionar de que el aire estaría más limpio y, estéticamente, las ciudades ganarían mucho.

Sin embargo, las ventajas van todavía más allá y alcanzan incluso al ámbito sanitario, la bioluminiscencia también puede ofrecer una visión profunda del funcionamiento del cuerpo humano.

Esto significa que podríamos tener modelos de enfermedades donde la bioluminiscencia reportaría cambios fisiológicos que podrían monitorizarse en tiempo real.