Un fábrica de zumos descarga cáscaras de naranja en una zona deforestada. Así se ve 16 años después

Unos ecologistas llamados Daniel Janzen y Winnie Hallwachs tuvieron una idea para una empresa de zumos en Costa Rica. Lo que no imaginaban es que su idea iba a dar como resultado uno de los descubrimientos del siglo.

En 1997, se acercaron a la empresa de zumos y les hicieron una proposición. Si ellos donaban un terreno a la empresa, ellos podrían usarla para verter allí las cáscaras de naranja y pulpas de desecho de sus zumos.

El terreno estaba deforestado y limpio, así que la compañía dijo que sí a la oferta.

Un año después, miles de camiones llegaron al terreno para soltar 12.000 toneladas métricas de cáscaras y desechos de naranjas.

Después de eso, el terreno repleto de los desechos de naranjas quedó abandonado durante más de una década. Lo único que hicieron fue instalar un gran cartel con texto en color amarillo brillante para marcar la localización del lugar.

Después de 16 años, intentaron volver al lugar, pero el cartel que habían instalado ya no estaba. No tenían ni idea de dónde estaba situado el sitio.

Después de buscar durante horas, se sorprendieron al darse cuenta de que siempre habían estado allí. Simplemente no habían reconocido el lugar!

Comparado con el terreno de al lado, la comparación era “como el día y la noche”. “Cuesta trabajo creer que la única diferencia entre las dos zonas era un montón de cáscaras de naranja”

La vegetación era increíblemente densa, tanto que no pudieron encontrar el cartel que habían instalado 16 años atrás.

En las zonas de alrededor solo habían crecido una especie de árbol, mientras que en la zona de las cáscaras de naranja había docenas de especies diferentes.

Había mejor suelo y más sano, árboles grandes y fuertes, y apareció una nueva especie de comadreja, todo debido a la fruta desechada de hace más de una década” 

 

Lo más interesante es que descubrieron que este nuevo bosque era capaz de absorber carbono de la atmósfera 11 veces más de lo que lo hace un bosque normal. Es decir, que es un descubrimiento crucial para luchar contra el calentamiento global.

Curiosamente, la mitad de la producción de naranjas en muchos países es desechada en vertederos, pero utilizándola de esta manera podría ayudar en zonas deforestadas en todo el mundo.

Simplemente utilizando fruta, se podría tratar los residuos y salvar el medio ambiente de un solo golpe. Princeton

 

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