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Un perro sin hogar y hambriento es rescatado y lo llevan a todos los restaurantes que aceptan mascotas en Los Ángeles

Los perros suelen comer pienso especial para ellos y, en ocasiones, alguna chuchería especialmente preparada para ellos. Claro que también está el que les da sabrosas sobras de comida que se preparó para humanos. Sin embargo, hay que contar también con las excepciones de los perros callejeros que, los pobres, apenas si pueden comer aquello que encuentran por ahí o lo que alguna alma caritativa les ofrece.

Esta historia es un poco diferente y verás que casi parece salida de un cuento o de una película infantil porque el perro callejero llamado Popeye tuvo mucha suerte, como al que le toca la lotería.

El pequeño cachorro se encontraba solo vagando por las calles, muy flaco y desmejorado, hasta que Ivy, su actual dueño, se lo llevó a casa y le puso su curioso nombre.

Lo más interesante de la historia no es este acto de rescate en sí mismo, sino lo que ocurrió después.

El bueno de Ivy dejó que el pequeño perro se le uniera en una cita que había conseguido a través de la red social Instagram. En esa cita lo único que iban a hacer era visitar nuevos restaurantes de la zona para probar su comida y, de paso, hacerse una foto sobre su experiencia. Pero ahí descubrieron que Popeye era un perro sorprendentemente educado para estar en esos sitios.

Llevaría a Popeye a cualquiera de los lugares que admiten mascotas, y nos dimos cuenta de lo bueno que era con la comida. Se quedaba quieto para tomar fotos.

Al final, Popeye se convirtió en un cliente habitual para esos restaurantes que permiten el acceso a mascotas, hasta el punto de que sus dueños incluso le crearon una cuenta de Instagram propia donde posa con diferentes platos de comida, incluyendo sushi, filetes y comida rápida.

Popeye es tan educado que ni siquiera hace por abalanzarse a por la comida, no importa lo apetitosa que huela. En su lugar espera pacientemente a que le ofreezcan algo de comida. Muchas veces sus dueños llevan encima algunas chucherías para que se entretenga mientras los humanos comen.

«Le daremos bocados de todo lo que sea seguro para él». Siempre llevamos una bolsa de sus golosinas favoritas también. Por lo general, no le gusta la comida de todos modos. Simplemente le gusta salir, observar a la gente y ladrar a cualquier otro perro que pase por allí ”.

Si quieres ver más sobre Popeye, no te pierdas su cuenta en  Instagram

 

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